Los robos en pleno vuelo se han vuelto tan significativos en algunas zonas del mundo, y en particular en ciertas rutas, que varias compañías han empezado a introducir secretamente vigilantes a bordo de sus aviones para combatir el fenómeno. Así lo explican al menos cinco consejeros delegados de otras tantas aerolíneas repartidas entre Asia y Europa, al margen de la asamblea anual de la IATA celebrada en Río de Janeiro.